Un grabado del diseño de Maderno, con una nave alargada y un pórtico en la fachada.
El plano grabado muestra la nave alargada y un pórtico delantero añadido, la forma que acabó teniendo la basílica. Colocado junto a los planos de Bramante y Miguel Ángel, muestra cómo la distribución pasó de una cruz griega a una cruz latina.
